Ama a los gatitos.

jueves, febrero 8

Hace poco mas de una hora mi jefe mientras ticaba su hora de salida me comentaba: " Ya te he corregido el día que tenías mal en el programa de control de horas". Hablaba de un día que trabajé fuera y no pude ticar. Seguidamente me dice: "¿sabes que la semana pasada echamos una media de 30 horas más a la semana cada uno?

Yo, con risa irónica, le dije: ¿sabes que 60 horas mas a la semana es el trabajo de una persona más y da casi para contratar a otra a media jornada? Pido a Dios o a quien corresponda nuestro destino y nuestra felicidad que piensen en esos lindos gatitos.

Pues ahí vamos...si me preguntabas eso...pues eso... Ahí vamos. Con un aumento de sueldo que se propuso y empieza a caer en el olvido, con unas ilusiones que se vienen abajo cada vez que un jefezuelo le da por cambiar el rumbo de la empresa. Con mucha inestabilidad laboral. Traducido a mi vida....pues os dejo esto que leía ayer que lo expresa mejor que mis torpes palabras.

"Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. "
(Eduardo Galeano)

Preso de la necesidad...del dinero para que el banco no me dejé sin nada. Preso del trabajo que me da para el banco. Con pánico de perder lo poco que tengo. Y luchando por la necesidad de vivir y desarrollarme dignamente como persona.

Adoro mi trabajo, disfruto una barbaridad. Lucho, me sacrifico, muero algunos días buscando algo de luz en todo esto. Allá por el 1814 nació la persona cuyo espíritu y carisma está detrás de todo lo que me ha movido en los últimos 17 años. Más de media vida entregado a esta gran familia y luchando por unos ideales. Hoy me cuesta ver a mis jefes como seguidores de aquel buen hombre que luchaba entre andamios por los contratos y horarios dignos de los jóvenes. Me impone mucho saber que te crean falsas esperanzas y se olvidan de la persona y sus necesidades para mirar por su propios beneficios. Que juegan a empresarios sin tener idea. Que no hablan de hipotecas porque siempre tienen casa gratis, comida gratis, limpiadoras gratis y cocineras de lujo. Hoy me cuesta más que nunca confiar en esta familia. Encontrarme con historias que ya quisera abolidas, olvidadas en aquellos años que se quedaron atrás por no ser el camino elegido. Y volver a encontrarme con todo ello sin ser uno de ellos. Miedo me das.

Este post no es muy entendible, es más bien para mí, porque necesitaba escribir y expresarme. Así que, a buen entendedor, pocas palabras bastan.

A Dios pido que me dé fuerzas, paciencia y sabiduría para elegir el mejor camino.

A Dios pido fuerzas

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